jueves, 17 de agosto de 2017

"La proliferación de grupos folklóricos y asociaciones de estudio está dando sus frutos ahora"

+ TURIA | El Centro de Estudios La Serranía celebra la recuperación cultural del folklore en la comarca
Desde hace tiempo que el Centro de Estudios la Serranía considera la cultura “como uno de los instrumentos capaces de dinamizar y un elemento fundamental para conseguir bienestar social”.

Europa hace años que tiene claro este camino y por ello promueve encuentros, festivales, actividades relacionadas con la cultura, pero con una cultura que se genera en la vida diaria de las ciudadanas y los ciudadanos de cada territorio.
La labor plantada a finales de los años 90 y con el nuevo siglo, comienza a dar buenos frutos en la actualidad y es por ello que Benacatacera en Chelva; la Rondalla de Titaguas; la Asociación Artístico Cultural “la Joya de la Serranía” de Calles; la Agrupación Majuelo de Tuéjar; el Grupo Folklórico “Salarejo” de Villar; Peña Ramiro y ACLA de Alcublas; la Colonia Andillana; la Mojiganga; la Asociación Cultural de Ahillas... entre otras, contribuyen a la recuperación cultural de esta comarca históricamente olvidada.
De entre todos estos grupos y asociaciones, cabe destacar la importante labor que realiza el Grupo Folklórico “Salarejo” de Villar, el que con tan sólo tres años de existencia, ha sabido recuperar no sólo una parte importante de los bailes y jotas de muchos pueblos de la comarca, sino que además ha buceado en los arcones y cajas de ropa de las abuelas y de las personas más mayores, con el fin de poner en valor la indumentaria.
“Salarejo” vive en la actualidad un tiempo de afianzamiento de sus componentes y cuenta con más de una docena de bailadoras y bailadores y una importante rondalla con dos cantadores (una voz femenina y una masculina) capaces de darle el sabor serrano a todas las melodías que interpreta.
Pero además, sus actuaciones gozan del encanto de la diversidad, ya que recorre dichos y hechos de los pueblos de la comarca para acabar con la interpretación de la jota, el fandango o la segurilla de cada localidad en concreto. Se trata pues, de actuaciones poliédricas, en las que se muestra la riqueza cultural de estas tierras, la variedad etnológica y la policromía de los vestidos que recupera de tiempos pretéritos.“Salarejo” ha sabido romper la concepción clásica de los arcaicos grupos folklóricos, para ofrecer en cada actuación, un auténtico recital de melodías y diversidad de vestimenta.
De esta manera, estos grupos folklóricos de la comarca de la Serranía, desarrollan una política cultural capaz de imprimir a la sociedad, estímulos suficientes para la creación y, por otra parte, se dan las condiciones necesarias para la contemplación e interiorización de hechos culturales, festividades y celebraciones.
Junto a esta realidad humana de los grupos y asociaciones que tienen la cultura y las costumbres como punto de atención, el CELS observa con satisfacción, como se aglutinan voluntades en torno a ellos y se programan actividades capaces de recuperar el tono activo, social y cultural de cada pueblo. De esta manera, las hasta ahora insulsas, trasnochadas y desdibujadas fiestas mayores o patronales, se ven revalorizadas mediante estas actividades y surgen otras propuestas como “la noche de las velas” de Titaguas, “hilando vidas” de Alcublas o “la balconada” de Villar, que amplían las razones para que los habitantes y los forasteros, acudan a estas iniciativas.

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