Ecologistas en Acción La Serranía reclama más prevención y gestión forestal tras el incendio de Tuéjar

El colectivo considera necesario aumentar los recursos destinados a prevenir los incendios, gestionar la biomasa acumulada y recuperar cultivos y ganadería extensiva para reducir la propagación del fuego en las zonas rurales.

Ecologistas en Acción La Serranía ha reclamado un cambio en las políticas de prevención y gestión forestal tras el incendio de Tuéjar, poniendo el foco en la acumulación de biomasa, el abandono de cultivos y la desaparición progresiva de la ganadería extensiva como factores que, a su juicio, incrementan el riesgo de grandes incendios.

El colectivo sostiene que las actuales condiciones climáticas, con periodos estivales cada vez más prolongados, se combinan con una elevada presencia de vegetación seca en los montes. En su análisis del incendio de Tuéjar señala que el fuego llegó a afectar a cerca de 1.000 hectáreas y superar los 20 kilómetros de perímetro, unas dimensiones que utiliza para advertir de la capacidad de propagación que pueden alcanzar los incendios en las condiciones actuales.

Más recursos para prevención y gestión del territorio

Ecologistas en Acción La Serranía defiende que una parte importante de los incendios tiene detrás causas relacionadas directa o indirectamente con la actividad humana y propone reforzar medidas como la limitación de las quemas agrícolas y de determinadas actividades recreativas en zonas forestales durante episodios de riesgo extremo.

La organización también cuestiona los tiempos de movilización de los medios en el incendio de Tuéjar. En concreto, afirma que la UME fue movilizada cinco horas después del inicio del fuego y considera que Emergencias debería revisar sus protocolos, al entender que una intervención rápida resulta fundamental para evitar que un conato evolucione hasta convertirse en un gran incendio.

El colectivo cifra en alrededor de 400 los incendios que se producen de media en la Comunitat Valenciana y sostiene que más de 350 tienen algún tipo de intervención humana. Asimismo, afirma que aproximadamente el 90% de los recursos económicos se destinan a extinción y el 10% a prevención, por lo que reclama modificar este reparto para incrementar la gestión previa del territorio.

Entre sus propuestas plantea la creación de pequeñas plantas de biomasa y compostaje en las comarcas rurales, la formación de retenes locales de bomberos forestales y voluntarios y un mayor aprovechamiento de maquinaria existente en estos municipios que pueda resultar útil en situaciones de emergencia.

Ecologistas en Acción La Serranía también propone que ayuntamientos, mancomunidades y cooperativas agrícolas impulsen bancos de tierras para combatir el abandono de cultivos y recuperar un paisaje en mosaico que genere zonas de discontinuidad de la vegetación y pueda actuar como freno ante el avance de las llamas.

La organización defiende especialmente el mantenimiento de los cultivos tradicionales de secano, incluso cuando su rentabilidad económica sea reducida, por la función que pueden desempeñar frente a los incendios. El colectivo concluye reclamando políticas ambientales que tengan en cuenta las características y necesidades específicas del mundo rural.

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