Treinta vecinos de Casas Bajas participan en el curso de uso de desfibriladores para actuar ante una parada cardiaca

Una treintena de personas ha participado en el taller organizado por el Ayuntamiento para aprender a utilizar los nuevos desfibriladores instalados en el municipio. La iniciativa refuerza la preparación de la población para responder con rapidez ante una emergencia sanitaria y consolida a Casas Bajas como un municipio cardioprotegido.

Casas Bajas ha dado un nuevo paso en su compromiso con la salud y la seguridad de sus vecinos tras la celebración del curso de formación sobre el uso de desfibriladores externos automáticos (DEA), una iniciativa que reunió a 30 participantes interesados en conocer cómo actuar correctamente ante una parada cardiorrespiratoria.

La formación, impartida por un profesional de emergencias de Cruz Roja, permitió a los asistentes aprender el funcionamiento de estos dispositivos y adquirir nociones básicas de actuación en situaciones de emergencia, unos conocimientos que pueden resultar decisivos hasta la llegada de los servicios sanitarios.

Formación para salvar vidas

Durante la sesión, los participantes recibieron explicaciones teóricas y prácticas sobre el manejo de los desfibriladores y las pautas esenciales de actuación en caso de parada cardiaca, reforzando así la capacidad de respuesta de la población ante una de las emergencias médicas más críticas.

Desde el Ayuntamiento han valorado muy positivamente la participación registrada, destacando el interés mostrado por los vecinos en adquirir herramientas que pueden contribuir a salvar vidas y mejorar la seguridad de toda la comunidad.

Este curso completa una actuación impulsada recientemente por el consistorio para convertir a Casas Bajas en un municipio cardioprotegido. Como parte de esa iniciativa, el Ayuntamiento instaló tres desfibriladores externos automáticos en puntos estratégicos del municipio: el Ayuntamiento, el edificio Multiusos y el Polideportivo, con el objetivo de que estén disponibles en caso de emergencia.

La incorporación de estos equipos supone una mejora de la protección sanitaria tanto para los vecinos como para las personas que visitan la localidad, ya que una intervención rápida con un desfibrilador aumenta significativamente las posibilidades de supervivencia en una parada cardiorrespiratoria.

Con la instalación de los DEA y la formación impartida a la población, Casas Bajas refuerza su apuesta por la prevención, la salud pública y la preparación ciudadana ante situaciones de emergencia, demostrando que la combinación de recursos adecuados y una población formada constituye una herramienta fundamental para mejorar la atención en los primeros minutos, cuando cada segundo puede resultar decisivo.

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