CSIF no descarta una huelga nacional en defensa de la escuela pública a partir de septiembre
El sindicato denuncia la falta de inversión, la escasez de recursos y el bloqueo de reformas educativas, y reclama un pacto de Estado para garantizar la calidad de la enseñanza pública.
La Central
Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo
en las administraciones públicas, ha anunciado el inicio de una campaña de
movilizaciones en toda España a partir de septiembre, coincidiendo con el
comienzo del curso escolar 2026-2027,
para exigir mejoras en la educación pública y en las condiciones laborales del
profesorado. La organización no descarta incluso la convocatoria de una huelga
y ha hecho un llamamiento al resto de sindicatos para que se sumen a las
protestas.
Según ha
explicado CSIF, la decisión responde al deterioro que, a su juicio, sufre la
enseñanza pública por la falta de recursos materiales y humanos aportados tanto
por el Gobierno central como por las comunidades autónomas. El sindicato abrirá
ahora un proceso de consulta interna con sus responsables territoriales para
definir el alcance de unas movilizaciones que podrían prolongarse durante buena
parte del próximo curso académico.
Preocupación por la falta de recursos y el aumento de las
necesidades educativas
La
organización sindical sostiene que la educación pública arrastra problemas
estructurales desde hace años. Entre ellos señala la insuficiente inversión, el
elevado número de alumnos por aula, las diferencias de financiación entre
comunidades autónomas, la alta tasa de interinidad docente, el exceso de carga
burocrática, la falta de reconocimiento profesional y unas retribuciones que
consideran insuficientes.
CSIF advierte
además de que la actual situación política está ralentizando reformas que
consideran fundamentales. Entre ellas destaca el proyecto de ley para mejorar
las condiciones del profesorado no universitario, una iniciativa que contempla
medidas como la reducción de ratios o la disminución de la carga lectiva. Según
el sindicato, esta paralización también está impidiendo avanzar en nuevas
actuaciones dirigidas a reforzar la atención a la diversidad del alumnado.
En este
ámbito, la organización alerta del fuerte incremento de estudiantes con
Necesidad Específica de Apoyo Educativo (ACNEAE). Los datos recopilados por
CSIF indican que este colectivo se ha triplicado desde el curso 2011-2012 y representa ya el 17 % del alumnado de los centros públicos.
Especialmente significativo es el aumento de alumnos con Trastorno del Espectro
Autista (TEA), que han pasado de 19.023
estudiantes hace catorce años a 107.977
durante el curso 2024-2025.
Ante esta
situación, el sindicato reclama una mayor dotación de profesionales
especializados en Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Orientación
Educativa, así como la fijación de ratios máximas de atención especializada
dentro del futuro Estatuto Docente.
CSIF también
ha cuestionado el uso de los fondos europeos Next Generation destinados al
ámbito educativo. A juicio de la organización, estos recursos se han centrado
principalmente en la digitalización de centros, la formación tecnológica del
profesorado y programas de inclusión, sin impulsar reformas estructurales que
mejoren las condiciones laborales de los docentes ni la transformación del
sistema educativo.
El sindicato
considera igualmente insuficientes los resultados obtenidos en la Formación
Profesional y advierte de las dificultades que está generando la implantación
de la FP Dual, especialmente en lo relacionado con la disponibilidad de
empresas para realizar las prácticas obligatorias del alumnado.
Entre las
principales reivindicaciones planteadas por CSIF figuran el incremento
progresivo de la inversión educativa hasta alcanzar el 7
% del PIB, la reducción efectiva de las ratios en las aulas, la
disminución de la temporalidad docente hasta el 8
%, la recuperación del poder adquisitivo del profesorado y la
puesta en marcha de un Plan Nacional de Equiparación Retributiva que reduzca
las diferencias salariales existentes entre comunidades autónomas.
La organización
también apuesta por reforzar la Formación Profesional pública, homogeneizar las
competencias básicas en todo el país y establecer una prueba única de acceso a
la universidad que garantice la igualdad de oportunidades entre los
estudiantes.
Con el objetivo de impulsar estas reformas, CSIF ha iniciado una
ronda de contactos con el Ministerio de Educación, Formación Profesional y
Deportes y con los distintos grupos parlamentarios. El sindicato defiende la
necesidad de alcanzar un gran pacto de Estado que permita modernizar la
educación pública y adaptarla de forma estable a las necesidades actuales de la
sociedad española.






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