València instala diez nuevos radares móviles de velocidad

El Ayuntamiento refuerza el control del tráfico con nuevos radares móviles dentro del Plan Vector 2026-2030 para reducir a la mitad la siniestralidad grave y mortal en la ciudad.

El Ayuntamiento de València cuenta ya con un total de diez cabinas fijas de poste en distintos puntos de la ciudad donde la Policía Local instala de forma aleatoria radares móviles de control de velocidad. La medida forma parte del plan municipal de seguridad vial y del denominado Plan Vector 2026-2030, cuyo objetivo es reducir un 50 % los accidentes con fallecidos o heridos graves.

El concejal de Seguridad y Movilidad, Jesús Carbonell, ha señalado que la prioridad del consistorio es reforzar la protección de los usuarios más vulnerables de la vía pública, especialmente peatones, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos, además de mejorar la seguridad en los barrios de València.

El sistema funciona mediante la instalación rotatoria de seis cinemómetros estáticos en diez cabinas distribuidas por diferentes avenidas de la ciudad. Según explica el Ayuntamiento, esta movilidad pretende aumentar el efecto disuasorio y evitar excesos de velocidad en puntos donde se registra una mayor siniestralidad.

Los nuevos radares fueron adquiridos en noviembre de 2025 junto a seis nuevas cabinas de poste. Hasta ese momento, la Policía Local únicamente disponía de cuatro cabinas y dos radares móviles.

Las cabinas están ubicadas en diez puntos de la ciudad

Las ubicaciones elegidas por la Policía Local y el área de Movilidad se encuentran en algunas de las principales vías urbanas de València. Entre ellas destacan dos puntos de la avenida Hermanos Machado, la avenida Maestro Rodrigo, Pío XII, avenida del Cid, Camí Nou de Picanya, Fernando Abril Martorell, López Piñero, Antonio Ferrandis y la avenida de los Naranjos.

El Ayuntamiento recuerda que en la mayoría de estos tramos la velocidad máxima permitida es de 50 kilómetros por hora o inferior, aunque frecuentemente se detectan vehículos circulando a velocidades superiores.

Carbonell ha explicado que la finalidad principal de estos dispositivos es “impedir altas velocidades en aquellas vías donde se registra mayor siniestralidad” y reducir tanto el número de accidentes como su gravedad.

Campañas permanentes de control y prevención

La actuación de los radares se complementa con campañas periódicas de control de alcohol y drogas, vigilancia del uso del teléfono móvil al volante, control de ITV y seguro obligatorio, así como supervisión de estacionamientos y otras infracciones de tráfico.

Desde el Ayuntamiento insisten en que estas medidas buscan aumentar la seguridad vial y concienciar a los conductores sobre la importancia de respetar los límites de velocidad para proteger tanto a peatones como al resto de usuarios de la vía pública.

El consistorio considera que el control de velocidad es una de las herramientas más eficaces para reducir atropellos y minimizar las consecuencias de los accidentes en entornos urbanos.

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