The Green Vector reafirma su compromiso con la transparencia, el diálogo y el bienestar de los vecinos en el proyecto de biometano de Llíria
El proyecto de biometano de Llíria cuenta con todas las autorizaciones ambientales favorables, tras un proceso de evaluación exhaustivo por parte de las autoridades competentes.
·
La
planta está diseñada con las máximas garantías de seguridad y sostenibilidad,
mitigando emisiones contaminantes y contribuyendo a reducir gases de efecto
invernadero.
·
The
Green Vector reafirma su compromiso con la transparencia, el diálogo y el
desarrollo local, poniendo a disposición de los vecinos diversos canales para
resolver sus dudas, desde reuniones presenciales hasta los medios de comunicación
habituales, como su página web o el canal de WhatsApp dedicado al proyecto.
Ante las
recientes inquietudes manifestadas por algunos vecinos y municipios del entorno
de Llíria, The Green Vector (TGV), empresa promotora del proyecto de planta de
biometano, desea trasladar nuevamente un mensaje de tranquilidad, confianza y
diálogo abierto, reafirmando su compromiso con la transparencia, la
sostenibilidad y el desarrollo local responsable.
TGV desea seguir
ofreciendo información y respuestas a la población de la comarca del Camp de
Túria, en la línea de las presentaciones públicas realizadas anteriormente en
Llíria, la última de ellas en mayo de 2025, a la que se invitó a los alcaldes
de los municipios vecinos. Desde el inicio del proyecto, la plataforma The
Green Vector mantiene una comunicación continua a través de su página web,
redes sociales y distintos medios de comunicación.
Desde su inicio
en 2021, el proyecto ha cumplido rigurosamente con todos los procedimientos legales,
ambientales y urbanísticos establecidos por la normativa vigente. Entre ellos
destacan la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), resuelta de manera
favorable, y la Autorización Ambiental Integrada (AAI) emitida el 12 de diciembre
de 2024. Cabe destacar además que se trata de un proyecto que ha obtenido la
Declaración de Interés Comunitario (DIC) y cumple con toda la normativa en
materia urbanística. Estas resoluciones fueron concedidas tras un proceso
de evaluación
exhaustivo y multidisciplinar en el que participaron organismos públicos de
referencia como la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental, la
Confederación Hidrográfica del Júcar y la Agencia de Seguridad y Emergencias,
entre otros. Todos ellos analizaron de forma detallada el posible impacto del
proyecto sobre el entorno natural y la salud de las personas, concluyendo que
la instalación cumple plenamente con las exigencias ambientales y de seguridad.
El diseño de la
planta responde a los más altos estándares europeos de sostenibilidad y control
ambiental. Se trata de una infraestructura moderna, eficiente y monitorizada,
equipada con sistemas avanzados de sellado, filtrado y depuración que evitan la
emisión de gases contaminantes. Además, las operaciones de carga y descarga de
residuos se realizarán en naves totalmente cerradas, equipadas con sistemas de
desodorización y filtrado del aire.
Asimismo, el
tráfico también estará controlado. El acceso a la planta será directo desde la
CV-35 y todos los camiones tendrán rutas reguladas y monitorizadas, asegurando
que los vehículos no cruzarán zonas urbanas, tal como indica la normativa.
Es importante
destacar que no se trata de una “macroplanta”, sino de una instalación de capacidad
media que permitirá gestionar de manera eficiente alrededor de 160.000 toneladas
de residuos orgánicos de la comarca al año, transformándolos en unos 90 GWh/año
de energía renovable y enmiendas orgánicas para uso agrícola. Su capacidad de
tratamiento es significativamente inferior a la de proyectos de características similares en países europeos
pioneros en este ámbito, como Italia o Dinamarca. En este último, por ejemplo,
más de 200 plantas procesan en promedio unas 420.000 toneladas anuales,
existiendo incluso instalaciones que superan las 900.000 toneladas por año.
Es importante
señalar que uno de los objetivos de la instalación es evitar la emisión de gases
como el metano, hasta 25 veces más contaminante que el CO2 y otros gases que se
generan de forma natural en cualquier descomposición biológica, como ocurre con
los estiércoles y purines. En total, se estima que la planta evitará más de
30.000 toneladas de CO2 equivalentes al año. El diseño de la planta cuenta con
todas las medidas necesarias para evitar la dispersión de olores al exterior,
como depósitos estancos, filtros de carbón activo o equipos de desulfuración.
Además de su
contribución ambiental, el proyecto generará empleo directo e indirecto en la
comarca, desde TGV se priorizará la contratación de empresas locales, favoreciendo
la creación de valor añadido en el territorio. La planta aportará también beneficios
concretos para sectores estratégicos como la ganadería, la agricultura y la
industria agroalimentaria, ofreciendo soluciones de gestión de subproductos y mejorando
la calidad de los suelos agrícolas mediante el aprovechamiento de enmiendas
orgánicas derivadas del proceso de producción del biometano.
La planta se
ubicará dentro del término municipal de Llíria, junto a la CV-35, a unos tres kilómetros
del casco urbano de Casinos. Ocupará 1,7 hectáreas y supondrá una inversión
global de unos 30 millones de euros, de los cuales 20 corresponden a la construcción
de las instalaciones y el resto a estudios ambientales, ingeniería y conexión a
la red de gas natural.
The Green Vector
reitera su voluntad de colaborar con las administraciones, el tejido social y
los agentes locales, tanto de Lliria como de Casinos y Domeño, fomentando un
diálogo constructivo que permita desarrollar un proyecto alineado con los
objetivos de transición energética y desarrollo sostenible regionales,
nacionales y de la Unión Europea y pone a disposición de cualquier persona interesada
información sobre el proyecto en https://thegreenvector.com/proyecto/lliria/
donde también se indican canales para
presentar cualquier pregunta al respecto.
Acerca de The Green Vector
The Green Vector
es una plataforma colaborativa impulsada por Enagás Renovable y Genia Bioenergy
dedicada a la promoción y desarrollo de plantas de biogás y biometano. A través
de su modelo colaborativo, la plataforma prevé implantar hasta 2030 al menos 10
plantas de producción de biometano en España con capacidad para producir hasta
1 TWh de energía renovable cada año y gestionar de manera sostenible más de 1,5
millones de toneladas de residuos, evitando así la emisión de más de 1,8
millones de toneladas de CO 2 equivalente a la atmósfera. De esta manera, The Green
Vector contribuirá a cambiar el modelo de gestión y valorización de los residuos
orgánicos, que se convertirán en gas de origen renovable mediante la técnica de
biodigestión anaerobia.







Comentarios
Publicar un comentario