La Guardia Civil recuerda el protocolo de actuación en caso de hallar un explosivo de la Guerra Civil

El hallazgo reciente de varios explosivos históricos en municipios valencianos ha reactivado el aviso de la Guardia Civil: nunca tocar, mover ni manipular artefactos sospechosos y avisar inmediatamente al 062

Encontrar una bomba de la Guerra Civil en pleno 2025 puede parecer improbable, pero en la Comunitat Valenciana continúa ocurriendo con más frecuencia de lo que se suele pensar. En los últimos meses, la Guardia Civil ha intervenido en distintos puntos de Valencia, Castellón y Alicante para retirar explosivos de más de ochenta años que permanecían enterrados bajo viviendas antiguas, campos de cultivo o inmuebles en rehabilitación.

Uno de los casos más recientes se produjo en la Vall d’Uixó, donde unos operarios localizaron una granada de mano mientras realizaban trabajos de mejora en una vivienda del casco urbano. La pieza, semienterrada entre vigas antiguas, obligó a acordonar varias calles hasta que los especialistas del grupo TEDAX-NRBQ la retiraron y la destruyeron de manera controlada en un paraje seguro. Días antes, en Llíria, una bomba de mortero apareció durante unas obras de canalización, generando un importante despliegue preventivo. Estos episodios han reabierto el debate sobre cómo actuar ante un hallazgo de este tipo.

Qué hacer: el protocolo oficial y obligatorio
El mensaje de la Guardia Civil es claro y se repite desde hace años: no tocar, no mover y no manipular. Ante cualquier objeto que pueda parecer una bomba, una espoleta o un proyectil antiguo, la recomendación es sencilla y estricta.
“No tocarlo, quedarse con la ubicación exacta y avisar de inmediato a la Guardia Civil”, recuerdan desde el equipo TEDAX. “Una vez recibido el aviso, nos hacemos cargo y procedemos a su identificación, traslado o destrucción controlada”.

El protocolo está completamente establecido:
Una patrulla se desplaza para verificar el artefacto, los especialistas determinan si puede trasladarse o debe destruirse en el lugar, y la zona queda acordonada con apoyo de otras unidades para garantizar la seguridad.

Diferentes tipos de explosivos que aún siguen apareciendo
Los artefactos localizados suelen ser proyectiles de artillería, granadas de mortero, bombas de aviación o granadas de mano procedentes del frente levantino de la Guerra Civil. La mayoría aparecen durante trabajos agrícolas, reformas en viviendas antiguas o movimientos de tierra.

La Comunitat Valenciana no es una excepción: cada año se registran decenas de intervenciones, especialmente en zonas rurales de interior o en pueblos situados en antiguos escenarios de combate.

Una amenaza latente a la que no se debe restar importancia
Los técnicos recuerdan que el paso de los años no neutraliza estos explosivos, que pueden mantener su capacidad destructiva incluso después de ocho décadas. Cualquier manipulación, aunque parezca mínima, puede resultar fatal.

El aviso de la Guardia Civil es firme:
Nunca manipular. Nunca intentar sacarlo del sitio. Nunca transportarlo. Siempre llamar al 062.

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