La residencia de mayores de Tuéjar denuncia precariedad laboral en plena ola de calor
Las trabajadoras del centro aseguran que la falta de personal, agravada por las bajas y vacaciones, ha llevado al límite la atención a 85 residentes y 10 usuarios del centro de día
Durante el verano, muchos de las residencias de ancianos y
personas dependientes ubicadas lejos de los grandes núcleos urbanos, sufren un
incremento de sus condiciones de precariedad laboral fruto, principalmente, de
la falta de personal derivadas de las bajas y vacaciones sin cubrir. Tal como reseña tercerainformación.es Este es el
caso de la Residencia y Centro de Día de Personas Mayores Dependientes de
Tuéjar – Centro de titularidad pública pero gestionado por Gesmed (Gestió
Mediterrània de Necessitats Socials – donde desde el día 13 de agosto de 2025
en plena ola de calor, han vivido uno de los peores momentos en lo que a lo
laboral se refiere.
“Ya estábamos bajo mínimos –
explican sus trabajadoras – tanto de auxiliares de enfermería como de limpieza,
además, en verano hay muchas bajas y poca gente para cubrir las vacaciones,
pero aquel día se nos fue de las manos.”. Por planilla eran 7 auxiliares por la
mañana, de las cuales, aquel día dos de ellas llamaron para comunicar que no
iban a venir porque no se encontraban bien.
“Nos quedamos tan solo 5
auxiliares levantando a 85 residentes, a lo que se sumó la atención de 10
residentes del centro de día. Hicimos lo que pudimos y acabamos reventadas
todas”. Según cuentan las trabajadoras aquel día marcó un antes y un después,
ya que su situación, ya precaria, llegó a su límite. “Esta situación la vivimos
a diario, no siendo 5 pero sí con 7 u 8 auxiliares, y por las tardes siempre
somos 5 cuando deberíamos de ser 6. La faena siempre sale, pero a costa de la
sobrecarga que llevamos todos los días”.
Según denuncian desde la
Confederación General del Trabajo (CGT), no se puede exigir el mismo servicio
que se da con 10 auxiliares el resto del año, con 5 durante el verano. A esto
se tiene que añadir el hecho de que las condiciones climatológicas como el
calor extremo condicionan un más si cabe la realidad de trabajadoras y
usuarias. Por otro lado, como insisten las trabajadoras, se parte de una
situación de precariedad de más de un año, aunque el periodo más crítico sea
verano.
“Queremos dar lo mejor a nuestros
residentes, porque ellos se merecen tener una vida tranquila y con las
comodidades que deberían de tener, pero no es posible dadas nuestras
condiciones laborales. Desgraciadamente con tan pocas manos no llegamos a
aquellos pequeños detalles que son tan importantes para ellos, porque siempre
vamos corriendo y con prisa”. Y concluyen: “Por eso queremos hacerles saber la
situación y llegue a Conselleria que es donde deberían de mover ficha, porque
somos personas no máquinas”.






Comentarios
Publicar un comentario