El Plan Sur de los años 60 ya incluía desviar el barranco de La Saleta
La Confederación Hidrográfica del Júcar insiste en que las obras permitirán restaurar los flujos interceptados por la construcción del nuevo cauce del Túria en los años 60 y mejorar la protección de las pedanías del sur de València.
La construcción del nuevo cauce del Túria a finales de los años 60 supuso
la interceptación del barranco de la Saleta. El denominado Plan Sur contemplaba
integrar esta cuenca, pero aquella previsión nunca se materializó.
Ahora, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) subraya que el
proyecto de la Saleta busca resolver esa deuda histórica, ya que la
desembocadura natural de este barranco en el antiguo cauce del río quedó
cortada con la canalización del nuevo trazado. “Lo que ahora se pretende es restaurar
unos flujos de agua que han visto su territorio ocupado y que, de alguna
manera, si la Saleta acababa en el antiguo río Túria, ahora debería acabar en
el nuevo cauce del Túria”, explican los técnicos.
Seguridad del nuevo
cauce
La CHJ también aclara que la propuesta de derivar un caudal de hasta 130
m³/s hacia el nuevo cauce no condiciona su capacidad futura ni
supone un riesgo para la infraestructura. “Las obras de la Saleta no ponen en
riesgo el sistema, sino que completan una actuación que quedó pendiente hace
más de cincuenta años”, señalan.
El alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, lamenta que la alcaldesa de
València, María José Catalá, “siga ignorando los informes técnicos y
científicos que avalan el proyecto”. En este sentido, Luján insiste en que la
obra no solo es segura, sino que corrige un problema generado precisamente
por la construcción del nuevo cauce en los años 60.
Protección de las
pedanías del sur
Uno de los puntos clave del proyecto es la mejora de la protección de las pedanías
del sur de València. Actualmente, al estar interceptado, el barranco de la
Saleta vierte sus aguas contra el nuevo cauce y estas terminan discurriendo por
la V-30 hacia el sur, lo que afecta a los núcleos urbanos de la zona.
Con la conexión del barranco de la Saleta al cauce nuevo del Túria a la
altura de la EDAR de Quart-Benàger, se conseguirá permeabilizar la
V-30 y desviar de forma natural los flujos, reduciendo así el riesgo de
inundaciones en estas pedanías.
Una obra estratégica
El proyecto de la Saleta se presenta como una actuación estratégica para
corregir un déficit histórico en el sistema hidráulico de l’Horta y València.
Para la CHJ, se trata de recuperar un equilibrio alterado hace más de medio
siglo y, al mismo tiempo, de reforzar la seguridad de miles de vecinos en
un contexto de creciente vulnerabilidad frente a fenómenos meteorológicos
extremos.






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