El Gobierno deniega un parque eólico de 56 MW en Teruel por falta de infraestructura de evacuación energética
El Ministerio para la Transición Ecológica archiva el expediente del parque eólico Felis, al no poder certificar su conexión con la red eléctrica
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
ha denegado de forma definitiva la autorización administrativa de construcción
del parque eólico Felis, de 56 megavatios de potencia, situado en los
municipios turolenses de Blesa y Huesa
del Común. Según la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el proyecto no ha
podido acreditar la viabilidad de la infraestructura
de evacuación energética, requisito indispensable para su
aprobación final.
La
imposibilidad de completar el trazado hasta la subestación de Begues (Barcelona), unido al rechazo previo del
proyecto complementario 'Jaime I'
—previsto como vía de conexión en la provincia de Teruel y desestimado en enero
de 2025—, ha dejado sin opción técnica ni legal la ejecución de esta iniciativa
eólica terrestre.
Impacto en la transición energética y el empleo rural
El parque
eólico Felis pretendía generar energía renovable suficiente para abastecer a
miles de hogares, con una inversión significativa que preveía además la
creación de empleo local tanto en la fase de construcción como en su posterior
mantenimiento. Su implantación, aunque con impacto paisajístico en entornos
rurales, contaba con mecanismos de compensación económica a través de inversión
directa y contratación local.
Aun así, la
resolución técnica ha primado la inexistencia de garantías de evacuación
energética, un elemento fundamental que impide la conexión a la red de
transporte nacional. En consecuencia, se ha
procedido al archivo del expediente SGIISE/PEol-500, lo que
cierra la vía administrativa ordinaria para los promotores.
Riesgos económicos y posibilidad de recurso
El documento
publicado en el BOE establece también que la
garantía económica de 40 euros por kilovatio instalado, en este
caso 2,24 millones de euros, podría ejecutarse por
parte de la Administración salvo que se acredite que el fracaso del proyecto se
debió a decisiones administrativas ajenas al promotor.
No obstante,
la empresa impulsora dispone de un mes de plazo para interponer
recurso de alzada ante la Secretaría de Estado de Energía, en
caso de considerar que existen fundamentos para la reversión de la decisión.
Con este
desenlace, la provincia de Teruel ve truncada una nueva oportunidad de sumar
capacidad renovable a su territorio, pese a su amplio potencial eólico. El caso
pone de relieve la necesidad de
mejorar la planificación de infraestructuras energéticas a
largo plazo, especialmente en zonas rurales con proyectos en expansión.






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