miércoles, 6 de mayo de 2020

El Oceanogràfic adapta un espacio para reproducir la jara de Cartagena


+ TURIA | Cistus carthaginensis es "una especie única de la flora ibérica" | En 1986 un ejemplar de esta especie fue descubierto en el municipio de La Pobla de Vallbona, casi 30 años después de que se la diera por extinta a nivel mundial

La Jara de Cartagena, considerada una "joya de la flora mediterránea" y descubierta en la localidad de la Pobla de Vallbona hace 34 años, crece en el Oceanogràfic de València.

Para los aficionados a recorrer el monte, al contemplarla en un entorno especial dentro del Oceanogràfic, rodeada de tortugas, pueden pensar que se trata de una planta más de los millones que colorean ahora las laderas de las sierras, "pero detrás de esa humilde y frágil flor rosa hay una larga historia de investigación hasta conseguir rescatarla de su destino, la extinción, y situarla en uno de los puntos más visitados de España, con centenares de miles de personas procedentes de todo el mundo", destaca la Fundación Oceanogràfic.
Y es que la Jara de Cartagena (Cistus carthaginensis) es "una especie única de la flora ibérica". En 1986 un ejemplar de esta especie fue descubierto en el municipio de La Pobla de Vallbona, casi 30 años después de que se la diera por extinta a nivel mundial. Este ejemplar valenciano constituye así "el único representante silvestre genéticamente puro que existe en el mundo".
Caprichos de la naturaleza, esta planta necesita de otro ejemplar para cruzarse y producir semillas para tener descendencia, de modo que, la existencia de un solo ejemplar no auguraba un futuro muy prometedor, e irrevocablemente la especie iba hacia la extinción.
Desde 2018 figura en la máxima categoría de protección y desde hace unos años la administración valenciana comenzó una carrera de investigación y recuperación de la especie en la que participan parques naturales, ayuntamientos, asociaciones ecologistas, el Jardì Botànic de la Universitat de Valencia, la Base Militar 'Jaime I' de Bétera y el Oceanogràfic de València.
Hasta 2012, todos los esfuerzos por recuperar la especie fueron infructuosos, pero fue en otoño de ese mismo año cuando, en una visita rutinaria a la planta, se descubrió que una rama estaba partida y se utilizó para preparar esquejes que enraizaron dando lugar a más plantas, recuerda la fundación en un comunicado.
Al año siguiente, de forma "sorpresiva" y en contra de lo observado hasta el momento, el ejemplar silvestre produjo varios frutos que contenían semillas viables, algunas de las cuales germinaron y lograron producir plantas adultas.
Gracias a la obtención de plantas por estos dos métodos se pudieron realizar múltiples cruzamientos entre las plantas y obtener por fin la primera generación de plantas para poder comenzar toda la estrategia de recuperación de la especie.
En la actualidad, son 13 las localizaciones de la provincia de Valencia en las que se ha plantado esta especie en las que hay más de 1.600 plantas, lo que constituye un esperanzador resultado hacia la salvación de esta especie tras un proceso que ha estado parcialmente financiada por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader).
Desde hace un año se ha dado un paso importante en la colaboración de la Fundación Oceanogràfic y la Conselleria de Agricultura. Un ejemplo de ello, apuntan, es la adaptación de uno de los espacios del Oceanogràfic para acoger una colección de ejemplares reproductores de la jara de Cartagena, los cuales florecen durante estos días de abril, y producen semillas que permiten continuar el desarrollo de los trabajos de recuperación de esta jara.

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