sábado, 16 de noviembre de 2019

“Seguimos desangrándonos para dar vida a una ciudad que sin nosotros no puede alimentarse”


+ TURIA | Tuéjar se suma al Día Universal del Orgullo Rural con la lectura de un manifiesto y una sesión de juegos tradicionales
Ayuntamientos y asociaciones de la provincia se han sumado a la nueva iniciativa promovida desde Teruel para declarar este 16 de noviembre como Día Universal del Orgullo Rural.

Una propuesta a la que se han adherido algunas instituciones de la Serranía, entre ellas, la Asociación para el Desarrollo Rural de Tuéjar ‘La Piná’, que, aprovechando una nueva parada de su programación del ‘Noviembre Cultural’, ha querido sumarse a la iniciativa para dar voz y visibilidad a los territorios rurales.
Así, en la mañana de este sábado miembros de la agrupación tuejana han dado lectura a un manifiesto en el que han hecho una exaltación de la vida en los pueblos “con los pies firmes en nuestra tierra defendiéndola siempre”.
Tras la lectura se ha llevado a cabo una sesión de juegos tradicionales con los más pequeños.

MANIFIESTO DE LA PINÁ PARA EL DÍA UNIVERSAL DEL ORGULLO RURAL
Buenos días desde Tuéjar, desde el mundo rural, desde donde la vida es de verdad. Hoy, 16 de Noviembre, celebramos el Día Universal del Orgullo Rural, apoyando una iniciativa de las Cuencas Mineras que, como nosotros, sienten orgullo por vivir en su tierra. Una tierra que como la nuestra sangra al ver marcharse a sus jóvenes. ¡Pero ya está bien de fijarnos sólo en los problemas cuando nuestro territorio está lleno de esperanza y oportunidades!
Somos de pueblo, lo gritamos alto y claro porque es verdad y además estamos orgullosos de ello. Somos hijos de Tuéjar, por todos nosotros fluye el agua del río, nuestro río, de igual manera que lo hace por las acequias y escorredores que riegan los campos de nuestro termino. Eso nos da carácter, eso nos moldea, nos hace ser de la forma que somos y eso no nos lo puede quitar nadie.
Tantos años olvidados que nadie ha puesto en valor la vida. Nadie a puesto en valor las pequeñas cosas que te hace sentir vivo y que te hacen sentirte parte de algo. ¿Nos vais a decir a los jóvenes que es más importante tener un centro comercial cerca que salir a la calle y conocer a tus vecinos, que bajar al bar solo y poder sentarte con cualquiera a tomar algo, que ir a la tienda y que te reciban con una sonrisa y te pregunten por tus abuelos? ¿Nos vais a decir que es más importante tener un cine cerca, al que no vas nunca, que poder ir al trabajo andando, que comer todos los días con tus padres, que asomarte a la ventana y ver cemento y no pinos?
Hay quienes sabemos ya que no, que la vida es otra cosa que ir corriendo a todos los sitios, que comerte una ensalada que parece plástico en un tupper de último diseño, estresada, mientras sabes que llegas tarde a tu próximo destino.
Ahora que los políticos por fin parecen darse cuenta que existimos, ahora que parecen darse cuenta que la despoblación esta desangrando persona a persona nuestros pueblos, tenemos un mensaje. Nosotros resistiremos porque somos el pueblo, siempre lo hemos sido; aun cuando por circunstancias hemos estado lejos, siempre hemos pensado en el pueblo, siempre lo hemos mantenido encendido en un rincón de nuestro corazón, porque late con nosotros y sin él perdemos nuestras raíces.
Y aquí seguimos, con las raíces muy fuertes, los pies firmes en nuestra tierra defendiéndola siempre, luchando para mejorar nuestras condiciones de vida, hace años nuestros antepasados lucharon transformando la fisonomía del paisaje en huertos y cultivos necesarios para sobrevivir, nos legaron esa forma de vida y ahora a duras penas la mantenemos. Y no podemos abandonarla, no podemos abandonar todo aquello que es nuestro, no podemos abandonar a nuestro pueblo.
Seguimos desangrándonos para dar vida a una ciudad que sin nosotros no puede alimentarse, seguimos siendo considerados como la carne de cañón que alimenta el hambre desmedida de las grandes urbes, habrá urbanitas que nos llamarán paletos, pero paleto es quien no sabe que el aire que se respira en las ciudades estaría todavía más contaminado si no fuera porque lo limpian nuestros bosques, que el agua que beben en las ciudades sale de los ríos que cuidamos nosotros, y que la comida que comen sale de otros muchos pueblos como el nuestro. Paleto es quien no sabe que todo lo esencial para la vida, sale de aquí, que nosotros podríamos vivir sin las ciudades pero que las ciudades no podrían vivir sin los pueblos.
No queremos limosna, queremos todo lo que no se nos ha dado en tantos años de políticas centralistas que han olvidado que el territorio es mucho más que suelo para el consumo. Reivindicamos la necesidad de seguir siendo Tuéjar, no pedimos nada que no merezcamos, solo queremos el respeto que nos hemos ganado y que respeten nuestro territorio, queremos dejar de ser considerados como ciudadanos de segunda, porque no lo somos y nunca lo hemos sido.
Así que gracias a quienes no se rinden, a quienes apuestan por echar raíces aquí, a quienes apuestan por respirar aire limpio, y por criar a sus hijos en un entorno idílico. A las asociaciones que hacen que cada día estemos más vivos y a los dueños de los comercios y bares que levantan cada día la persiana y nos reciben con una sonrisa. Vosotros sois los imprescindibles, gracias.

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