viernes, 22 de marzo de 2019

Ademuz, con 9,2º negativos, marcó la mínima autonómica oficial el pasado invierno


+ TURIA | En despoblado, el medidor del Pico Gavilán, en La Puebla de San Miguel, llegó a marcar por debajo de los -11º | La primavera será más cálida y con valores de lluvias normales en la Comunitat tras el invierno más seco desde 1950
La primavera será más cálida de lo habitual en la Comunitat Valenciana pero con valores de precipitaciones normales para esta época tras registrar el invierno más seco desde al menos 1950, con un 86% menos de lluvias, y el octavo más cálido desde que hay mediciones.

Así, lo ha explicado este jueves el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología en la Comunitat, Jorge Tamayo, en rueda de prensa para informar del resumen climático de este invierno y la predicción para esta primavera, que comenzó este miércoles 20 de marzo a las 22.58 hora peninsular y acabará el próximo 21 de junio.
Al respecto, ha señalado que hay un 45% de probabilidades de que las temperaturas estén por encima de los valores medios, aunque es pronto para determinar cuánto, mientras que las precipitaciones serán las habituales para esta estación.
De este modo, la primavera sigue así a un invierno también muy cálido en la Comunitat Valenciana con una temperatura media de 9,4 grados, un grado superior al promedio normal, el más cálido de los últimos tres años y el octavo desde 1950.
Sin embargo, Tamayo ha recalcado que lo que ha caracterizado a este trimestre es que ha sido "extraordinariamente seco" ya que solo han caído 18 litros por metro cuadrado de media, un 86% menos de los 130,6 l/m2 que son habituales en este periodo.
Pese a ello, la precipitación acumulada de estos seis meses es prácticamente igual a la normal en el año hídrico porque el otoño fue muy húmedo. No obstante, hay una gran diferencia entre comarcas ya que mientras en Castellón y en el litoral de Valencia los temporales otoñales fueron especialmente intensos en Alicante y en el interior de Valencia el balance es casi deficitario. Así, en el interior sur de Valencia y en el interior norte de Alicante el acumulado del actual zona hidrológica no alcanza ni a la mitad del promedio normal.
Tamayo ha explicado que "nadie de la comunidad científica duda ya que estamos ante un cambio climático por influencia humana" que está provocando un aumento de las temperaturas en la zona del Mediterráneo, como se ha constatado desde los años 80, y que se prevé que sigan en ascenso.
Sin embargo, su influencia en las lluvias "no está tan clara" ya que se calcula que la cantidad de las precipitaciones sea similar pero cambiará su frecuencia de modo que habrá episodios más torrenciales seguido de periodos de sequía más prolongados.
En ese sentido, ha apuntado que somos "la primera y la única generación" que somos conscientes de las consecuencias del cambio climático y que puede adoptar medidas para evitarlas ya que si no se actúa ya en el futuro vivirán ya con los efectos.
Fuertes contrastes
Así, ha aclarado que este carácter cálido del invierno es la consecuencia de la presencia de una situación anticiclónica centrada en la península que lleva aparejada poca nubosidad, lo que genera una gran insolación diurna y una fuerte irradiación nocturna.
Por ello, en estos meses se han registrado "fuertes contrastes" entre el día y la noche con máximas muy suaves, 2,2 grados superiores a la media, y noches frescas en el litoral y frías en el interior, 0,2 grados más bajas de lo que es habitual.
De hecho, solo hubo un episodio de frío y muy breve, los días 10 y 11 de enero cuando se produjo una invasión de una masa de aire polar muy seca que hizo bajar los termómetros hasta los -11,4º en el observatorio del pico Gavilán, en la Puebla de San Miguel o a las -9,2º en Ademuz, los -8,6º en Pinoso, los -8,5º en Fontanars dels Alforins o los -8,4º en Villena.
Asimismo, también heló en la madrugada del 12 de enero en las localidades del litoral y prelitoral de la mitad sur con mínimas de -2,4º en Orihuela, o los -3º en Crevillent. Del mismo modo, lo más destacado fue el intenso temporal de viento en la provincia de Castellón por el paso de la borrasca Helena.
Con todo, predominaron los días cálidos con máximas que superarán los 25º en especial el día 27 cuando se llegó a registrar el 27,3º en el aeropuerto de València, la temperatura más alta de ese observatorio en invierno desde febrero de 1990.
Por su parte, el "acusado" déficit de lluvias ha sido general en toda la Comunitat: un 89% en la provincia de Valencia, un 85% en Castellón y un 77% en Alicante respecto a la media 1981-2010. Solo hubo un día de lluvias significativas en el trimestre, el día 13 de diciembre,
cuando se superaron los 20 l/m2 que llegaron a los 55,4 l/m2 acumulados en Tibi, o los 48 l/m2.
Los valores máximos de lluvias en el trimestre se registraron en Fredes en 64,4 l/m2 y los 54,6 l/m2 frente a los solo 5 l/m2 de chiva, Tuéjar o Buñol.


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