LA ADEMUZ DE LA AUTOVÍA, por Blas Valentín
© BLAS VALENTÍN, Casas Bajas | Durante años, muchos valencianos vieron la palabra Ademuz antes de saber qué era Ademuz. Aparecía en los carteles de la autovía, en esa salida familiar para quienes tomaban la Pista de Ademuz hacia Llíria, el Camp de Túria o el interior. Ademuz era un nombre grande, una dirección, casi una promesa de lejanía. Pero cuando uno llegaba de verdad, descubría que aquel nombre tan visible en la carretera conducía a una comarca pequeña, quebrada, apartada, difícil de explicar desde lejos. En junio de 2006, hace ahora veinte años, surgió en mi unidad la posibilidad de realizar unas maniobras en el Rincón de Ademuz. La propuesta nació de un capitán y para mí tuvo desde el principio un significado especial. Yo era entonces teniente, oficial de complemento, y era de allí. Conocía sus montes, sus barrancos y sus carreteras, que no se parecen a ningún mapa cuando uno las recorre de verdad. Durante unos días pensé que la comarca podía dejar de ser solo mi lugar de ori...








